Empiece la recuperación en casa desde los primeros días tras el alta, sin traslados ni salas de espera, con un plan adaptado a cada fase.
La información de esta página es orientativa. Cada cirujano y cada paciente marcan su propio ritmo: siga siempre las indicaciones de su traumatólogo y de su informe de alta.
En las primeras semanas tras una prótesis total o parcial de rodilla, salir de casa supone escaleras, coche y esperas con una pierna inflamada y dolorida. La fisioterapia a domicilio permite empezar antes y trabajar en el entorno real del paciente: su escalera, su cama, su baño y su pasillo. Además, el fisioterapeuta ve cómo se mueve el paciente en su vida diaria y puede corregir lo que en una sala de rehabilitación pasaría desapercibido, como la forma de sentarse en el sofá o de entrar en la ducha.
Estos objetivos son orientativos: cada paciente avanza a su ritmo y siempre se respetan las indicaciones del traumatólogo. Dependen del tipo de prótesis, del estado previo de la rodilla, de la edad, de otras enfermedades y, sobre todo, de las pautas del cirujano. Hay pacientes que avanzan más rápido y otros que necesitan más tiempo, y las dos cosas son normales.
Se consolidan la fuerza y la resistencia. Muchos pacientes ya hacen vida normal, aunque la rodilla puede seguir mejorando y desinflamándose durante meses. Se deja un programa de ejercicios para mantener por su cuenta y, si hace falta, se espacian las sesiones.
Estos ejercicios son frecuentes en la rehabilitación, pero no los empiece sin que se los indique su equipo: la dosis y el momento dependen de su caso.
Las grapas o los puntos se suelen retirar en torno a las dos semanas tras la cirugía, en su centro de salud o en el hospital, según le indiquen. Hasta entonces se trabaja respetando la herida, y vigilamos signos que conviene consultar con su médico: enrojecimiento que aumenta, calor, supuración, fiebre o dolor en la pantorrilla. Una vez cerrada la herida, se puede empezar a movilizar la cicatriz para que no se adhiera.
Es muy variable. De forma orientativa, muchos pacientes hacen entre dos y tres sesiones por semana durante las primeras seis a ocho semanas, y después se espacian. Tras la primera valoración Eduardo le propone un plan concreto y lo va ajustando según la evolución. Lo importante es que entre sesiones se hagan los ejercicios pautados: es ahí donde se gana la mayor parte del progreso.
Lo explicamos con más detalle en la guía ¿Cuántas sesiones de fisioterapia hacen falta tras una prótesis de rodilla? y, si acaba de recibir el alta, en qué hacer al llegar a casa. Vea también el precio y qué incluye la sesión.
Durante las visitas el fisioterapeuta vigila la evolución de la herida y de la pierna. Consulte con su médico si nota:
¿Su familiar también necesita prevenir caídas? Vea la fisioterapia geriátrica a domicilio. Si la operación fue por fractura u otra cirugía, consulte la rehabilitación postoperatoria a domicilio.
Hacemos rehabilitación de prótesis de rodilla a domicilio en Pozuelo de Alarcón, Majadahonda, Las Rozas, Aravaca, Alcobendas, Barrio de Salamanca, Goya, Madrid centro, Alcorcón, Leganés, Getafe, Fuenlabrada. Si además se ha operado de la cadera, consulte la rehabilitación de prótesis de cadera a domicilio. Si tiene más de una intervención o una fractura, vea también rehabilitación postoperatoria, y para personas mayores con riesgo de caídas, la fisioterapia geriátrica.
Hable directamente con Eduardo
Sin centralitas ni intermediarios. Le orienta sobre su caso antes de acordar ninguna visita. Lunes a sábado, 8:00 – 21:00. Desde 50 €/sesión.
Escribir por WhatsAppLlamar al 622 91 31 37o rellene el formularioNormalmente en cuanto llega a casa tras el alta, siguiendo las indicaciones del traumatólogo. Empezar pronto ayuda a recuperar la movilidad.
Es uno de los primeros objetivos de la rehabilitación y muchos pacientes se acercan a él en las primeras semanas, aunque el objetivo concreto lo marca su equipo médico. Trabajar la flexión desde el alta, con un plan progresivo, ayuda a evitar que la rodilla se quede rígida. Para la mayoría de las actividades diarias suelen bastar entre 100° y 110°, y la extensión completa es igual de importante.
Es orientativo: las primeras mejoras se notan en pocas semanas, muchos pacientes caminan sin ayudas entre la sexta y la duodécima semana y la recuperación completa suele llevar varios meses. Depende de la edad, el estado previo, el tipo de cirugía y la constancia con los ejercicios.
Depende de cada paciente. De forma orientativa, dos o tres por semana durante las primeras seis a ocho semanas, y después se espacian. Tras la primera valoración le proponemos un plan.
Sí, la inflamación puede durar semanas o incluso meses, sobre todo al final del día. El fisioterapeuta le enseña a controlarla con elevación, frío (si se lo ha autorizado su equipo) y ejercicio. Si aparece de golpe, con calor, enrojecimiento o fiebre, avise a su traumatólogo.
Suele ser en torno a las dos semanas tras la cirugía, según indique su hospital o su centro de salud.
No. El fisioterapeuta lleva el material necesario. Solo hace falta espacio para caminar y una silla estable.
Desde 50 €/sesión.